• 17 Jun

    P. Carlos Mata

  • Queridos hermanos en Xto:

    El Reino de Dios se va desarrollando sin que se sepa cómo ni porqué, el hombre colabora, sí, pero es Dios quien lo realiza todo y quien todo lo dispone para que su voluntad sea cumplida. Una de las características del obrar de Dios es que, de manera habitual, prefiera actuar en el silencio y en lo pequeño por lo que hay que estar extraordinariamente atento para poder ser testigo de su acción en el mundo. Este estar atento no implica una capacidad de atención fuera de lo normal, lo que sí exige es fe y amor. Cuanta mayor capacidad de amar y de creer tengamos, en mejor situación nos encontraremos para poder vislumbrar la acción de Dios en el mundo.

    Xto vino al mundo para redimir a la humanidad en el seno de una familia sin relevancia social y naciendo en una cueva; casi toda su vida pasó en un pequeño pueblo insignificante y cuando salió la luz predicó incansablemente que el camino de la salvación se encuentra en la humildad y en el amor. En consecuencia, cuando Xto instauró el Reino de Dios en la tierra lo hizo también obrando humildemente en el silencio.

    Hoy sigue actuando igual, su modo de obrar es exactamente el mismo hoy que hace dos mil años. Hoy Xto actúa sin hacer ruido, sin hacer propaganda y sin usar campañas de marketing; y actúa, siempre, por medio de su Iglesia, por la Iglesia que es el mismo Reino de Dios en la tierra.

    La Iglesia no suele hacer propaganda sobre lo que hace, acerca de las ayudas que realiza; la Iglesia no sale en los medios de comunicación para vanagloriarse de que socorre a los pobres, de que asiste a los enfermos o a los marginados; la Iglesia simplemente actúa, la Iglesia pone por obra lo que Xto la encomendó sin utilizar vanas palabras y vanas promesas.

    Pongamos un ejemplo: El año 2010, como consecuencia de la crisis económica por la que atraviesa el mundo, pero en concreto España, la Iglesia católica incrementó un 56,5% el gasto corriente para actividades caritativas y asistenciales destinadas a la población más vulnerable; en dicho año fueron atendidas 4.100.000 personas en un total de 5.258 centros sanitarios de formación o asistenciales, como comedores sociales, centros de acogida, de promoción laboral o de víctimas de violencia, de rehabilitación a drogodependientes, orfanatos, guarderías, etcétera.

    Otro ejemplo: Cáritas destino en 2010 a la actividad caritativa y asistencial 247,5 millones de euros atendiendo a 6.400.000 de personas gracias a 66.326 voluntarios (los cuales forman el 93% de la plantilla).

    Todo esto por no mencionar la labor que habitualmente realiza en materia de sanidad o de educación y que si suprimiera drásticamente supondría el colapso del estado en estas materias.

    Pero también podríamos mencionar la ayuda que la Iglesia presta a las naciones más desfavorecidas y pobres del planeta, muchas de las cuales no sabemos ni situarlas en los mapas, a través de los misioneros y de los voluntarios.

    Estos datos no han aparecido en ninguna primera página o no han abierto ningún telediario; esta labor no es mencionada en ningún mitin político, no es debatida en ningún senado o congreso; nadie reconoce la labor tan extraordinariamente esencial en estos momentos de crisis que está realizando la Iglesia o las instituciones vinculadas a ella. Al contrario, se ataca a la Iglesia gratuitamente, se la ridiculiza, ignora o menosprecia; ningún dirigente es capaz de salir un día y decir que gracias a la labor de la Iglesia se está paliando la necesidad de millones de personas en España.

    Pero Xto ya nos advirtió de que las cosas en el mundo con respecto a su Iglesia irían así porque si el mundo le había perseguido a Él, lo mismo haría con sus discípulos. La Iglesia no actúa en el mundo para obtener reconocimiento y aplausos, no quiere premios ni homenajes, la Iglesia lo que hace lo hace por amor a Xto, por cumplir su mandamiento nuevo del amor, la Iglesia lo único que desea realmente es obtener almas para que alcancen la eterna felicidad junto a Dios. Y todo ello, lo realiza en secreto, en silencio, sin que nadie sepa cómo; la Iglesia actúa como actúa Xto, como actúa Dios.

    No puedo terminar sin decir unas pocas palabras a Raúl, el niño que hoy, por primera vez va a recibir a Xto en la comunión. Mira Raúl, comulgar por primera vez es una de las cosas más importantes que puedas hacer en toda tu vida porque, por primera vez, todo un Dios, que es Xto, quiere que tú le recibas en tu alma. Piensa que Dios ahora, a pesar de todos los problemas grandes que hay en el mundo, solamente está deseando estar contigo porque te quiere de un modo especial. Lo importante del día de hoy no son los regalos que te vayan a dar, o la comida especial que tendrás luego o las fotos que te van a hacer; lo único importante es que Dios va a estar contigo de un modo muy especial. Además, a partir de ahora, podrás recibir a Jesús, si así quisieras, todos los días de tu vida. Por eso, Raúl, te doy la enhorabuena y te felicito de corazón porque eres un niño muy afortunado.

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